El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una iniciativa destinada a brindar alivio financiero a familias que atraviesan dificultades para afrontar préstamos personales y deudas con tarjetas de crédito. La medida fue aprobada por la Legislatura porteña mediante la Ley N.º 6.959 y ya fue reglamentada por el Poder Ejecutivo.

El programa permitirá refinanciar deudas en mora con un plazo mínimo de 24 meses y una tasa fija que no podrá superar el 35% de Tasa Nominal Anual (TNA), una de las más bajas del mercado para este tipo de operaciones. El beneficio comenzará a estar disponible a partir del 3 de agosto, y los interesados tendrán un plazo de 60 días para adherirse.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, afirmó que la iniciativa busca ofrecer "un alivio para la clase media que trabaja, se esfuerza y quiere ponerse al día". Además, destacó que el proyecto fue elaborado de manera conjunta entre el Ejecutivo y la Legislatura para garantizar que fuera financieramente viable.

Podrán acceder al programa quienes tengan deudas originadas en préstamos personales o tarjetas de crédito otorgados por entidades financieras, registren una mora de entre 60 y 180 días, acrediten ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos y destinen más del 30% de los ingresos del hogar al pago de esas obligaciones. También deberán demostrar una residencia mínima de dos años en la Ciudad de Buenos Aires.

La normativa establece, además, una serie de exclusiones. No podrán acceder quienes posean más de un inmueble, vehículos con menos de cinco años de antigüedad —salvo aquellos utilizados con fines laborales—, embarcaciones, aeronaves, bienes suntuarios, activos financieros superiores al monto de la deuda o hayan comprado divisas durante el período en el que se generó el endeudamiento.

El Banco Ciudad será la principal entidad encargada de implementar el programa y ofrecerá una línea específica de refinanciación, a través de Ciudad Microempresas S.A.U., destinada a emprendedores y trabajadores no registrados que mantengan deudas con la entidad y presenten atrasos de entre 60 y 180 días.

Asimismo, la Ciudad otorgará un incentivo fiscal a las entidades financieras que adhieran a la iniciativa, mediante una reducción del 50% del impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses de las refinanciaciones. Los bancos interesados podrán incorporarse al programa hasta el 31 de julio e incluso ofrecer condiciones más beneficiosas que las previstas por la ley.