El Gobierno de la Ciudad y las autoridades nacionales comenzaron a coordinar el operativo de seguridad para la final del Mundial entre Argentina y España, así como para un eventual recibimiento de la Selección tras el partido.
Para los festejos en la zona del Obelisco se desplegarán más de 1.000 efectivos de la Policía de la Ciudad, unos 200 más que en el operativo realizado tras la semifinal frente a Inglaterra. El número podría ampliarse según la cantidad de personas que se concentren en el centro porteño.
Participarán agentes de Orden Urbano, Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR), Grupo de Acción Motorizada (GAM), brigadas de Investigaciones y personal de las comisarías vecinales.
El operativo incluirá cortes preventivos de tránsito, vallados en los accesos al Obelisco, monitoreo mediante el Centro de Monitoreo Urbano, drones y helicópteros policiales. Además, se instalará un Puesto Médico de Avanzada con ambulancias del SAME y personal de Defensa Civil para atender eventuales emergencias.
Como medida preventiva también fueron colocados paneles de protección alrededor del Obelisco.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad de la Nación coordina el dispositivo para un posible regreso de la Selección desde el aeropuerto de Ezeiza. El operativo involucra a fuerzas federales, Policía de la Ciudad y Casa Militar, y dependerá del recorrido que finalmente defina la AFA.
Todavía no está confirmado si el plantel regresará completo al país ni si realizará una caravana o una eventual visita a la Casa Rosada para saludar a los hinchas. Esas decisiones serán determinantes para definir el despliegue definitivo de seguridad.
