La Libertad Avanza presentó en la Legislatura porteña un proyecto para modificar el sistema de scoring que rige actualmente sobre las licencias de conducir en la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa, impulsada por la jefa del bloque libertario, Pilar Ramírez, busca simplificar el régimen de recuperación de puntos y darle mayor peso a la capacitación y la educación vial.

El proyecto propone que los cursos de recuperación sean gratuitos y que los conductores puedan recuperar el 100% de los puntos descontados cuando aprueben la capacitación correspondiente a la infracción cometida. Actualmente, en determinados casos, solo es posible recuperar la mitad de los puntos perdidos y los cursos deben ser abonados por los infractores.

El sistema vigente otorga 20 puntos iniciales a cada conductor. Cuando se comete una infracción, el Gobierno porteño puede descontar puntos de acuerdo con la gravedad de la falta, además de aplicar las correspondientes sanciones económicas.

Cuando un conductor pierde la totalidad de los puntos, la licencia queda inhabilitada por un período que depende de la cantidad de veces que haya llegado a cero. Actualmente, la primera inhabilitación es de 60 días; la segunda, de 180 días; la tercera, de dos años; y la cuarta puede alcanzar los cinco años.

La propuesta de La Libertad Avanza mantiene los 60 días para la primera inhabilitación, pero plantea reducir las siguientes sanciones. En caso de una segunda pérdida total de puntos, el período pasaría de 180 a 120 días. Para la tercera vez, se reduciría de dos años a 180 días, mientras que la cuarta inhabilitación pasaría de cinco años a un máximo de 24 meses.

Además, el proyecto busca reducir de tres años a 18 meses el plazo de caducidad de determinados descuentos parciales de puntos, siempre que el conductor cumpla con las condiciones establecidas por la normativa.

Ramírez cuestionó el funcionamiento actual del sistema y sostuvo que los cursos pagos convierten al scoring en un mecanismo con un fuerte componente recaudatorio. Según la legisladora, el objetivo debería ser que los conductores mejoren su comportamiento al volante y adquieran herramientas para circular de manera más segura.

La iniciativa establece que la recuperación de puntos dependerá de la aprobación de instancias de capacitación en educación y seguridad vial, sin costo para el conductor. De esta manera, el esfuerzo requerido pasaría de estar concentrado en el pago de determinadas obligaciones a involucrar tiempo, capacitación y compromiso.

El proyecto no modifica las escalas de descuento de puntos ni el tratamiento previsto para las infracciones de mayor gravedad. Estas últimas continuarían excluidas del régimen de recuperación mediante capacitación.

Desde La Libertad Avanza sostienen que el objetivo de la reforma es transformar el sistema en una herramienta principalmente educativa y preventiva, con menos costos para los conductores y mayor énfasis en la responsabilidad y la seguridad vial.