Los gobernadores que acompañaron este martes a Diego Santilli en su jura como jefe de Gabinete comenzaron a posicionarse frente a uno de los principales proyectos que el Gobierno buscará impulsar en el Congreso: la reforma electoral. Si bien evitaron pronunciamientos definitivos, la mayoría se mostró más dispuesta a debatir la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que su eliminación definitiva, una de las iniciativas que impulsa el presidente Javier Milei de cara al próximo calendario electoral.

La presencia de trece mandatarios provinciales en la Casa Rosada fue interpretada como una señal de respaldo político a la nueva etapa del Gobierno y también como el inicio de una nueva ronda de negociaciones entre la Nación y las provincias. En ese contexto, la discusión por la reforma electoral estará atravesada por otros reclamos de los gobernadores, como una mayor distribución de fondos y la reactivación de obras públicas.

Entre quienes participaron de la ceremonia estuvieron Raúl Jalil (Catamarca), Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén) y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. También estaban previstos Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco), quienes finalmente no asistieron por cuestiones de agenda.

Desde hace semanas, Santilli mantiene conversaciones con los gobernadores para reunir apoyos parlamentarios. En esas reuniones comenzó a tomar fuerza la posibilidad de avanzar con la suspensión de las PASO para las elecciones del próximo año, una alternativa que el oficialismo considera más viable que la eliminación total del sistema, ante la falta de los votos necesarios en el Congreso.

Los mandatarios provinciales, sin embargo, optaron por la cautela. Consultados tras la jura, coincidieron en que aún es prematuro fijar una posición y prefirieron esperar cómo evoluciona el escenario político en las próximas semanas, especialmente la imagen del presidente Milei tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete.

La negociación también estará condicionada por la situación financiera de las provincias. En junio volvió a registrarse una caída de la coparticipación federal, mientras que el Gobierno nacional modificó el esquema de la tarifa social del transporte, trasladando a provincias y municipios parte del costo de los subsidios. Ambas cuestiones volvieron a poner sobre la mesa el reclamo de mayores recursos por parte de los gobernadores.

Las posiciones frente a la reforma electoral no son uniformes. El gobernador tucumano Osvaldo Jaldo volvió a manifestar sus reparos y consideró que la iniciativa favorece a La Libertad Avanza. En cambio, Raúl Jalil se mostró dispuesto a analizar el proyecto, mientras que Rogelio Frigerio, Juan Pablo Valdés, Marcelo Orrego y Alfredo Cornejo respaldan la propuesta del Gobierno.

Por su parte, Martín Llaryora no objeta una eventual eliminación de las PASO, ya que Córdoba nunca adoptó ese mecanismo electoral. Maximiliano Pullaro, en cambio, mantiene una postura más cautelosa y estaría dispuesto a acompañar únicamente una suspensión temporal del sistema.

En paralelo, también comenzó a mencionarse la posibilidad de habilitar nuevamente las listas colectoras como parte de la negociación política, aunque esa alternativa todavía se encuentra en una etapa preliminar y no forma parte del proyecto oficial.