En el Nacional de Buenos Aires, la levantaron hasta el viernes; en el Pellegrini votaron continuar
Las tomas estudiantiles en dos de los colegios preuniversitarios más importantes de la Universidad de Buenos Aires continúan, aunque con diferencias en la modalidad que adoptará cada institución durante los próximos días. Así lo resolvieron las asambleas realizadas este miércoles en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y en el Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA).
Las medidas comenzaron luego de que los centros de estudiantes de ambos establecimientos decidieran ocupar los edificios como forma de protesta en defensa de la ley de financiamiento universitario. Esa norma busca garantizar recursos económicos para las universidades nacionales y establece que el Poder Ejecutivo debe actualizar mensualmente las partidas presupuestarias de acuerdo con la inflación.
La protesta de los secundarios se desarrolló en sintonía con otras acciones impulsadas por la UBA, como las clases públicas organizadas frente al edificio de la Corte Suprema. Allí, docentes, estudiantes y autoridades universitarias reclamaron que el máximo tribunal se pronuncie rápidamente sobre el expediente judicial iniciado por el Gobierno nacional para evitar la aplicación de la ley.
En el caso del Colegio Nacional de Buenos Aires, la toma tendrá una interrupción temporal. Durante la asamblea realizada esta tarde, los estudiantes resolvieron levantar momentáneamente la ocupación del edificio y retomar las clases durante el jueves. Sin embargo, existe la intención de volver a tomar el colegio el viernes.
Desde el centro de estudiantes explicaron que todavía continuarán las discusiones internas para intentar que cualquier decisión futura tenga el mayor consenso posible entre los alumnos.
Uno de los referentes visibles de la protesta fue Francisco Pitrola, actual presidente del centro de estudiantes del CNBA. El estudiante cursa cuarto año y pertenece a la agrupación Contrapunto, que ganó las elecciones estudiantiles en noviembre del año pasado.
Pitrola también es nieto de Néstor Pitrola, histórico dirigente y ex diputado del Partido Obrero. Durante las jornadas de protesta se convirtió en una de las caras más reconocidas de la toma ante los medios de comunicación.
El estudiante explicó que, aunque mantiene diferencias ideológicas con su abuelo, reconoce en él una trayectoria de lucha por los derechos de los trabajadores. También aclaró que su agrupación se considera independiente y que él mismo no se identifica plenamente con las corrientes trotskistas tradicionales.
Contrapunto, la agrupación que actualmente conduce el centro de estudiantes, se define como “independiente, horizontal y feminista”.
En las últimas elecciones estudiantiles, el Partido Obrero participó dentro de la agrupación Oktubre, que terminó en el sexto lugar. En segundo y tercer puesto quedaron La 25 y La Justicialista, ambas identificadas con sectores peronistas. Más atrás apareció Tinta Roja, vinculada al espacio político de Manuela Castañeira y el Nuevo MAS.
Dentro de Contrapunto también participa Andrés Kicillof, hijo menor del gobernador bonaerense Axel Kicillof. Ambos aparecieron juntos en una fotografía tomada durante una visita del mandatario provincial al Colegio Nacional de Buenos Aires el pasado 18 de mayo.
Axel Kicillof es egresado de esa institución y actualmente sus dos hijos estudian allí. Durante esa visita, estudiantes del centro publicaron mensajes en redes sociales reivindicando la educación pública y destacando la presencia del gobernador en el colegio.
La visita coincidió además con una actividad encabezada por el presidente Javier Milei en la Universidad de San Andrés, donde participó de una clase de macroeconomía avanzada para alumnos de posgrado, invitado por el ministro Federico Sturzenegger.
Mientras tanto, la situación dentro del Nacional de Buenos Aires mostraba este miércoles señales de desgaste entre algunos estudiantes. Luego de más de un día de ocupación, muchos alumnos comenzaban a retirarse del edificio y levantaban las mesas utilizadas durante la toma.
Algunos comentaban que llevaban más de 27 horas sin dormir.
Durante las discusiones internas también aparecieron posiciones críticas hacia la continuidad indefinida de la medida. Algunos estudiantes consideraban que la toma ya había cumplido el objetivo de visibilizar el conflicto y cuestionaban mantener la ocupación durante un tiempo prolongado, especialmente teniendo en cuenta que la Corte Suprema podría tardar meses o incluso años en resolver el conflicto judicial sobre la ley de financiamiento universitario.
El máximo tribunal debe intervenir luego de que el Gobierno nacional presentara un recurso extraordinario que fue aceptado. Como consecuencia de esa decisión judicial, quedó suspendida la medida cautelar que anteriormente había obligado al Estado a actualizar salarios docentes y becas universitarias.
Esa cautelar había sido impulsada por rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y había sido ratificada en dos oportunidades antes de quedar suspendida.
En paralelo, sectores de izquierda vinculados al movimiento estudiantil consideran que las tomas en colegios secundarios podrían convertirse en el punto de partida para ampliar las protestas hacia universidades y terciarios de todo el país.
En esa línea, Néstor Pitrola expresó públicamente que la juventud que se moviliza “marca el camino” y llamó a extender las medidas de protesta a otras instituciones educativas.
En contraste con lo ocurrido en el Nacional Buenos Aires, la asamblea realizada durante la noche en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini decidió mantener la toma sin interrupciones.
Además de las ocupaciones estudiantiles, durante este miércoles también se realizó un “cacerolazo educativo” convocado por agrupaciones universitarias vinculadas a la izquierda, especialmente desde sectores estudiantiles de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
La protesta tuvo lugar en la intersección de las avenidas Rivadavia y Puan y formó parte de una serie de acciones en defensa del financiamiento universitario y de reclamo salarial para docentes y trabajadores del sistema educativo.
A su vez, la Federación de Docentes de las Universidades (Fedun) convocó a un paro nacional para este viernes 29 de mayo. El gremio reclama un aumento salarial del 52,1% con el objetivo de recuperar el poder adquisitivo perdido desde el inicio del actual gobierno.


